El reconocimiento de René Ríos como hijo ilustre de su natal Concepción, con una campaña, libros y exposiciones de dibujos inéditos. Vemos a Pepo maduro, despidiéndose de Condorito, que ya es una marca mundial presente en películas, obras de teatro, 200 países, diferentes idiomas y todo tipo de soportes. Varios “Pepólogos” Latinoamericanos comentan la curiosidad de que algunos países consideren a Pepo como propio y a Condorito como personaje nacional. Pepo se despide de su familia junto al mar, mientras su obra se hace eterna y universal.
Capítulo 3:
Pepo sufre el cierre de su revista, tras una demanda de Marilyn Monroe, por lo que debe reinventar su relación con las mujeres, a quienes dibuja mejor que nadie. Mediante animaciones, archivos fílmicos, fotografías y digitalizaciones, se aprecia la gracia, belleza y singularidad de Pepo para sintetizar al género femenino en una caricatura. El nacimiento del género Pin Up, su relación con “Viborita”, el nacimiento de “Yayita” y su comparativa con las luchas de género del último siglo, el feminismo, la cosificación de la mujer y la actualidad de ciertos discursos.
Capítulo 2:
Varios comunicadores, artistas y familiares, reconstruyen el origen de Pipón, un niño que cumple el sueño de publicar sus dibujos, abandonando después sus estudios de medicina y la bella ciudad de Concepción, para dedicarse a la caricatura. Los archivos demuestran que su nueva vida en Santiago traerá tempranos éxitos, gracias a la sátira política y al talento, cultura y buen gusto de René, que ya no será llamado “Pipón”, sino simplemente Pepo. El éxito también trae consigo el amor y desafíos personales.